martes, abril 21, 2026

CERTEZAS E INCERTIDUMBRES

No recuerdo ahora dónde leí que los seres humanos estamos hechos para soportar cierto grado de incertidumbre, pero no demasiada, y cierto grado de certidumbres, pero tampoco en grado absoluto. Cualquiera de los extremos nos precipita en la ansiedad, la enfermedad y, eventualmente, hasta en la muerte. Puede haber sido Sábato, o tal vez Kundera, quien lo escribió.  En cualquier caso, a estas alturas de mi vida, tengo certeza absoluta de que los seres humanos, casi sin excepciones, somos capaces de las mayores crueldades, de las más infames canalladas; basta que las circunstancias nos coloquen en la situación apropiada para que nuestra locura sádica y destructiva se desate. La historia abunda en ejemplos. La antigua y la de hoy. Certeza absoluta es también que los mismos hombres y mujeres capaces de las mayores crueldades y horrores, pueden obrar otras veces inspirados por el amor, el altruismo y la generosidad. Nadie, o casi nadie, es siempre y en todas las circunstancias una sola cosa. La incertidumbre, entonces, surge de que ignoramos si este hombre concreto o esta mujer concreta que está frente a nosotros en este momento, actuará movido por un impulso o por el otro. Se supone que la ley y la civilización brindan algunas garantías de que lo peor no ocurrirá en cualquier momento, pero como es evidente, las fronteras son frágiles y rápidamente los santos pueden convertirse en bestias y las bestias en santos… Más aun ‒y sobre todo‒ cuando están convencidos de que actúan en defensa de una “causa justa”.

jueves, marzo 05, 2026

AMANECE

 Amanece

La Abuela reaviva el fuego

del día

Las llamas alumbran

calientan y cantan

El agua hierve

y el aroma del humo inunda la casa

La vida vuelve

como un animal que se despereza

La majestad del sol

apenas se anuncia

y cada cosa que existe 

despierta tocada por la gracia