Una bitácora del día a día, mes a mes, año a año, con textos incómodos o inconexos, de esos que no encuentran cabida en otro sitio, hasta que la muerte u otro bicho o alimaña se aparezca o nos separe... perecgeorges@gmail.com
sábado, septiembre 05, 2026
EN LA HISTORIA
Quienquiera que viva lo suficiente, terminará por adquirir una suerte de perspectiva o de conciencia histórica, tan solo por los cambios societales que tiene que presenciar. Lo que no imaginaba es que esos cambios ocurrían tan rápido. Pienso por ejemplo en el proletariado. En el lapso de unas pocas décadas, vimos en Costa Rica como el viejo proletariado agroindustrial e industrial se reducía drásticamente y aparecía el nuevo proletariado de la economía de plataformas: decenas de miles de trabajadores que, para integrarse al mercado, debieron aportar un activo de capital: una bicicleta, una motocicleta, un automóvil. Su impacto en el paisaje urbano y en el entramado vial es evidente, pero hay otros cambios asociados a esto. Por ejemplo, al adquirir este nuevo proletariado un vehículo para trabajar, la demanda sobre el transporte público cayó drásticamente, precipitando al sistema en una crisis. Adicionalmente, tras la pandemia del 2020 se generalizó el teletrabajo, profundizándola. Cerraron empresas de transporte, miles de trabajadores del sector quedaron desempleados y tuvieron como única opción integrarse al nuevo sector de la economía de plataformas, creándose un bucle de retroalimentación. Otra consecuencia: la salud pública. En vez de las enfermedades asociadas a las labores agroindustriales, se incrementaron dramáticamente los traumas y las mutilaciones como resultado de los accidentes viales, con el consecuente impacto sobre el sistema de salud y sobre el sistema previsional. No soy el más indicado para profundizar en estos temas, solo constato que en el breve lapso de una vida, somos testigos de cambios societales de profundo calado; darnos cuenta de ellos exige atención y reflexión.
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