sábado, agosto 15, 2026

EL HIPOTÁLAMO DEL TOPÓLOGO

El hipotálamo del topólogo
es esférico, casi circular

Pero se ensancha en los bordes
ranurados creando superficies estriadas
que se rozan sin tocarse

apenas a modo de saludo
de tenue insinuación

como caricia o susurro
que sale y enseguida se arrepiente
plegándose de vuelta
en contorsión simétrica

Luego el hipotálamo se cierra
a modo de túnel
conectando los días y las horas
con el parietal inferior
del cielo de la boca
donde las papilas estallan
como estrellas enlazadas
al aroma de la noche
al ladrido de los perros
y al vagabundeo sin fin
de los coleópteros ebrios de libertad
tras su largo exilio
en las entrañas de la tierra


En sus pliegues más sutiles
y todavía no resueltos
el hipotálamo del topólogo
se ensimisma
en profundas cavilaciones
sobre la luz del día
y sus remedios
o sobre el cañón del colorado
y sus abismos
o sobre el rocío amable
de la madrugada
sospechan epistemólogos
aseveran fisioterapistas
y todos quienes reflexionan
sobre el espinosso asunto

Ignoran
sin embargo
que el hipotálamo del topólogo
es simplemente anular
como el anillo encarnado
en la uña del dios de los antiguos
macabeos
o como la urna funeraria
en la que navegó Moisés
antes de ser rescatado
de las aguas del Nilo
por la hija del faraón

Anular
como las costas de Abisinia
o como la herida primordial
que sangra temblores de agua
en lo profundo del bosque

donde
descifro mis sueños
y con signos de humo escribo
estas visiones
estos titubeos